AMIJYY Kehila Congregacion Jadesh Yameinu Yeshua

parasha hashavua de Devarim

דברים

Devarim "estas son las palabras"

 Lecturas:

Torah: Devarim 1:1-3:22

Haftara: Yeshiyahu 1:1-27

Brith Hadasha: hechos (actos de Dios) 7:51-8:4

 

El rollo de Devarim se divide en tres partes, que corresponden a los tres libros Éxodo, Levítico y Números, y es por eso que también es llamado Mishné Toráh, “repetición de la Toráh”, sacado de Devarim 17:18. El nombre Deuteronomio viene de “Deuteronomium”, que es la forma latina de “Deuteronomion”, que aparece en la Septuaginta, y significa “la segunda ley”.

 

Devarim es una reafirmación de aquella Toráh que ya fue dada desde el monte Sinái y en las llanuras de Moav. Se diferencia de los otros cuatro libros de la Toráh de manera que no recopila las palabras dictadas por el Eterno directamente, sino las palabras transmitidas a través del

mayor de los profetas, Moshé, (sin contar al Mesías Yeshúa que es mayor que Moshé, Hebreos 3:3-6).

Por lo tanto, este libro constituye una repetición y explicación, por medio del profeta, de la Toráh que ya fue dictada y entregada una vez por todas desde el cielo. Por eso el libro empieza:

                           “Eleh Hadevarim asher diber Moshe el-kol Yisrel”

                   “Estas son las palabras que Moshé habló a todo Israel…”

 

1:1 “Estas son las palabras que Moshé habló a todo Israel al otro lado del Yardén, en el desierto, en el Arabá, frente a Suf, entre Parán, Tofel, Laván, Jatserot y Di-Zahav.” fueron testigos….

– Según Rashí, al usar la palabra “devarim”, se trata de amonestaciones, porque es una manera más severa de expresarse comparado con la manera como está escrito el resto de la Toráh. En los libros de Jeremías y Eclesiastés, que también son libros de amonestación, se encuentra la misma palabra en la introducción: “devarei”, “palabras de...”.

Los lugares que son mencionados aquí son lugares donde los hijos de Israel riñeron con el Eterno durante su viaje. Rashí dice: “Puesto que se trata de palabras de amonestación y que enumeran todos los lugares donde habían provocado la ira del Omnipresente, se han disimulado los hechos recordándolos en términos generales por consideración a Israel”.

-           El Targúm de Onkelós tradujo este versículo de esta manera:

 “Moshé los ha amonestado por haber pecado en el desierto y por haber atraído la cólera divina en el valle de Moav (arava) y (desde entonces) frente al Mar de Cañas (Suf); por haber murmurado contra D’s en Parán y por haber hablado en términos desaprobatorios (Tófel) sobre el maná (Laván); por haber pronunciado en Jatserot críticas sobre el alimento y haber erigido antes el “becerro de oro Di-Zahav”

 

-          “en el desierto, en el Arabá, frente a Suf, entre Parán, Tofel, Laván, Jatserot y Di-Zahav.”

Los hijos de Israel habían pecado “en el desierto”, según Éxodo 16:3; “en el Arabá”, según Números 25:1-3;

-          “frente a Suf”, según Éxodo 14:11 y Salmo 106:7;El panico se apodero de ustedes ,  exclamaron:hubiera sido mejor para nosotros morir en egipto....que morir asesinados

por los soldados de faraon...

-          “en Parán”, según Números 12:6 y capítulo 13;Al aceptar el informe difamatorio de los espias acerca deLa tierra prometida......

denigraron lo blanco (Man) en  Éxodo 31:16;

Se quejaron por el mana (Man) ometiendo de esta forma un doblepecado:

Primero, aun cuando no les hubiera gustado, no deberia haberse quejado, ya que era D’s el que se los otorgaba.

En segundo lugar : las quejas eran infundadas, porque el Man es el

Mas refinado de todos los alimentos....

se rebelaron en Jatserot, según Números 11:35; Durante la rebelion de Koraj....

y levantaron el becerro de oro, según Éxodo 32,  Oseas 2:8.

La palabra “Di-Zahav” se entiende como “bastante oro”.

El peor pecado de todos, que causo el castigo en todas las Generaciones futuras…..

 

 

 

1:3: “Moshé habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que HaShem les había ordenado.” - la base para las palabras del quinto libro de Moshé ya está establecida en los cuatro primeros libros. Recordemos que el fundamento de una casa es el que sostiene toda la casa. De la misma manera los cuatro primeros libros de la Toráh fueron dictados letra por letra al profeta Moshé y escritos con exactitud para así ser el fundamento para el quinto libro de Moshé. Estos cinco libros, llamados la Toráh de Moshé, son, a su vez, el fundamento para el resto de las Escrituras (aun del Brith Hadasha). Ni aun Los libros proféticos que luego fueron añadidos, no cambian nada del fundamento, ni añaden al fundamento,  Devarim  4:2

No añadiréis nada a la palabra que yo os mando, ni quitaréis nada de ella, para que guardéis los mandamientos de HaShem vuestro D’s que yo os mando.”

 

Devarim 12:32

“Cuidarás de hacer todo lo que te mando; nada le añadirás ni le quitarás.”

Los libros de los Profetas anteriores (Josué – 2 Reyes) y los Profetas posteriores (Isaías – Malaquías), los Escritos anteriores (Salmos – 2 Crónicas) y los Escritos posteriores (Mateo – Revelación), no pueden añadir nada a las palabras de la Toráh que HaShem dio a Moshé, ni quitar de ellas.

los libros que conforman el Tanaj, (AT), así como la Brith Hadashá,  (NT), fueron escritos bajo autoridad divina. Estos libros fueron entregados a Israel para todo el mundo. Reconocemos que la Toráh de Moshé es el fundamento de la fe y la máxima autoridad de las Escrituras.

El resto de las Escrituras - los Profetas y los Hagiógrafos (Escritos) incluyendo el Brith Hadashá - no contradicen, ni añaden, ni quitan a la Toráh de Moshé sino que desarrollan, explican y revelan los misterios que fueron dados una vez para siempre.”

 

Yeshua y sus talmidim o sea sus shaliajim apoyaron los escritos de Moshe “ la Torah” como valida y base de toda escritura. Juan 5:46

 “Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”

 Romanos 3:21

“Pero ahora, aparte de la Toráh (escrita), la justicia de D’s ha sido manifestada (en la Toráh viviente), atestiguada por la Toráh y los Profetas”

 Hechos 26:22

“Así que habiendo recibido ayuda de Eloah, continúo hasta este día testificando tanto a pequeños como a grandes, no declarando más que lo que los profetas y Moshé dijeron que sucedería”

 

1:5 “Al otro lado del Yardén, en la tierra de Moav, Moshé comenzó a explicar esta ley, diciendo

– La palabra hebrea que ha sido traducida como “declarar” (RV60), “proclamar” (RV95), “explicar” (LBLA) es “baar” que significa: “explicar”, “aclarar”, “esclarecer”; “comentar”, “exponer”; “inculcar”; “inscribir”, “grabar”.

Esto nos enseña que la Toráh ya había sido dada y que lo que ahora viene es una explicación de ella. Por lo tanto, de manera estricta podemos decir que la Toráh son los cuatro primeros libros de Moshé y lo que viene después son explicaciones, aplicaciones y comentarios de lo que ya fue dado del cielo. Como hemos dicho antes, la base de toda revelación divina escrita está en los primeros cuatro libros de Moshé, que son el fundamento, junto con el toque final del fundamento, que es el libro de Devarim, que contiene 200 de los 613 mandamientos. ¿Pero qué quiere decir Yeshúa cuando habla de un mandamiento nuevo.

 Juan 13:34

Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.”?

 

¿Un mandamiento nuevo? ¿o sea, son 614?

 

El no añade un nuevo mandamiento para que sean 614, porque ya fue dicho: “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Devarim 6:5) sino habla de un mandamiento ya escrito. Uno de los mandamientos es renovado para que sea como nuevo. Lo nuevo que es introducido por el Mesías es la aplicación del mandamiento: “como yo os he amado”. Él está dando nueva vida a un mandamiento antiguo, y está dando la aplicación perfecta a ese mandamiento de una nueva manera. El mismo principio se encuentra en 1 Juan 2:7-8

“Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra (Toráh) que habéis tenido desde el principio. Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.”

No se trata de una nueva Toráh o un nuevo mandamiento, sino el que los hijos de Israel hemos tenido desde Sinái y que hemos oído desde el principio, desde Bereshit, pero que ahora es magnificado en la vida de Yeshua.

 

Cuando el shaliaj Shaúl habla de una revelación que no había sido dada en tiempos pasados, no significa que esa verdad no se pueda encontrar en la Toráh, sino que otros no lo habían visto con claridad. Esta verdad eterna se encuentra en la Toráh de Moshé, pero no había sido revelada antes a los

profetas con la misma claridad como ahora.

 

Efesios 3:4-6:

En vista de lo cual, leyendo, podréis comprender mi discernimiento del proyecto secreto del Mesías, queen otras generaciones no se dio a conocer a los hijosde los hombres, en la misma medida que ahora ha sido revelado a sus santos emisarios y profetas por el Espíritu; a saber, que “los gentiles” (convertidos por medio del Mesías) son coherederos (con los judíos) y miembros del mismo cuerpo (de Israel),  participando igualmente de la promesa (porque ahora se encuentran) en el Mesías Yeshúa mediante (la conversión que hayan experimentado por medio de recibir) las buenas nuevas.

 

Colosenses 1:26-27

el misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones pasadas, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Eloah quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles (convertidos por medio del Mesías), que es el Mesías en vosotros, la esperanza de la gloria.

Así que la Toráh de Moshé constituye el nivel de mayor autoridad de las Escrituras inspiradas. Ni siquiera el mismo Mesías Yeshúa vino a cambiar o añadir algo de lo que Moshé escribió. Sus palabras no cambiaron nada de lo que fue dado por el Eterno mediante Moshé. Yeshúa no vino para abrogar, sino dar el verdadero significado y la explicación final a lo que su Padre celestial tenía en su corazón al entregarnos los mandamientos mediante Moshé.

  Mateo 5:17-19

No penséis que he venido para abolir la Toráh (de Moshé) o los profetas; no he venido para

abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no

se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la Toráh hasta que toda se cumpla. Cualquiera,pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielospero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

 

La base de estos dos textos se puede encontrar, entre otros lugares, Gén. 12:2-3

Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.

Como hemos dicho antes, la palabra “benditas”, también puede significar “injertadas”. El jajam Dan ben Avraham escribe:

“El misterio escondido no es que los gentiles pudieran hacerse judíos y formar parte de Israel, porque esto siempre fue así, desde el día mismo del nacimiento de Israel (Éxodo 12:37,38), pero el misterio es que ahora, por los méritos del Mashiaj, los gentiles no tienen necesariamente que hacerse judíos para formar parte de la promesa, sino que lo hacen como gentiles justos, habiendo sido lavados y purificados sobre la base de su conversión sincera y los méritos ofrecidos en su favor por el Mashiaj Sufriente. Esto jamás había sido conocido en Israel. Sí había la idea de que cuando el Mashiaj viniera, los gentiles abandonarían sus ídolos y se convertirían, pero cómo lo harían, qué lugar tendrían y cómo debería ser su admisión en Israel, nunca fue conocido ni legislado. De hecho, Guevurot (Crónicas de los Apóstoles) registra que hubo mucha discusión acerca de qué hacer con los gentiles que se convertían al Eterno. Así pues, el misterio no es que un gentil se hiciera judío, sino que sin hacerse judío, podía ser parte de la comunidad de Israel, probada su conversión sincera por los méritos de Yeshua.”

La Torá se puede comparar a una habitación oscura que contiene varios muebles……

Lo mismo sucede con una película de cámara. Antes de ser revelada, no se ven las fotos…... De la misma manera es con todo el consejo del Eterno, está escondido en la Torá de Moshé, y las revelaciones posteriores sólo han sacado a la luz lo que ya fue depositado allí. Estas revelaciones sólo pueden ser dadas por el Espíritu del Eterno.

 

Cuando Yeshúa fue confrontado por hasatán en persona, no le contestó con palabras propias, sino con las palabras de la Toráh, y específicamente de Devarim, (Mateo 4:1-11). Pan-Deut.8:3;echate..salmo 91:11,12; no tentaras…Deut.6:16; adoraras Deut.6:13

Si Yeshúa, como Mashiaj, tenía más autoridad que las palabras transmitidas por Moshé ¿por qué no le dijo a hasatán: “Vete satanás porqué Yo te lo digo”? ¿Por qué nuestro Adón, que es mayor que Moshé, no usó sus propias palabras, sino las de Moshé al enfrentarse con el adversario?

Esto nos enseña que la Toráh en ningún momento fue desacreditada, descalificada o puesta en un nivel de autoridad inferior a la revelación posterior de las Escrituras, por nuestro Señor y Salvador Yeshúa.

 

Si el mismo Yeshúa HaMashíaj contestó a hasatán con Devarim y venció sobre él, ¡tú también puedes hacer lo mismo! Así que, el que pone el N.T. como superior a las palabras de la Toráh dadas por Moshé o considera que tiene mayor autoridad que el Pentateuco, está dando vuelta al edificio poniendo el techo como fundamento, creando así un desorden mental y una confusión teológica.

 

3:21-22 “Y ordené a Yehoshúa en aquel tiempo, diciendo: "Tus ojos han visto todo lo que HaShem vuestro Eloah ha hecho a estos dos reyes; así hará HaShem a todos los reinos por los cuales vas a pasar. No les temáis, porque ““HaShem vuestro Eloah es el que pelea por vosotros.””

– Moshé dio palabras de ánimo a Yehoshúa para que no tuviera temor, sino que creyera. En este caso vemos como la fe se puede basar en una experiencia juntamente con una promesa, “tus ojos han visto… así hará HaShem...”.

 Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de D’s.”

La base de la fe es la revelación de HaShem. La fe es algo que la persona puede obtener al hacer caso a lo que HaShem está comunicando. No hay excusa para no creer, porque hay suficiente revelación de nuestro Padre celestial en todo los que nos rodea para confiar en Él. El incrédulo no tiene excusa porque ha optado por cerrar sus ojos, su oído y su corazón a la revelación que HaShem está dando a través de lo que le rodea,  Romanos 1:18-20: “Porque la ira de D’s se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad; porque lo que se conoce acerca de Eloah es evidente dentro de ellos, pues Eloah se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.

 

Yehoshúa es el nombre dado por Moshé a este varón que originalmente se llamaba Hoshea. Yehoshúa es la forma larga del nombre Yeshúa.

Así que Yehoshúa representa al Mesías Yeshúa. de esta manera, podemos destacar siete verdades acerca del Mesías según la revelación profética que nos da este versículo.

 

-          El Mesías tenía que ser llamado Yehoshúa y Yeshúa.

-          El Mesías está delante de HaShem, representado por Moshé.

-           El Mesías permanecerá, en hebreo “omed”, eternamente delante del Eterno.

Moshé, como figura del Mesías, morirá pero luego resucitará simbólicamente, por medio del sucesor Yehoshúa, para entrar en la tierra prometida.

-          El Mesías fue fortalecido por el Eterno en la resurrección de modo que recibió   

                    toda la autoridad en el cielo y en la tierra.

-           El Mesías hará que finalmente todas las doce tribus de Israel vuelvan a la tierra

                   de Israel.

-           El Mesías hará que Israel herede no solamente la tierra física sino también el

                    Maljut HaShamayim, el Reino de los Cielos, que vendrá a la tierra.

                   ¡Que el Mesías Yeshúa venga pronto y en nuestros días!

                                                  Amén veamén.

 

HaShem los bendiga